lunes, 22 de octubre de 2018



Referencias Bibliográficas

Klimovsky, G. (1997). Las Desventuras del Conocimiento Científico. Buenos Aires: A-Z editora.
Noguera, J. (s.f.). El Reduccionismo y la Ciencia Social. Barcelona: Universitat Autònoma de Barcelona.



CONCLUSIÓN
La inserción del reduccionismo a las ciencias sociales beneficiaría al desarrollo de nuevas teorías para la comprensión de fenómenos ya que el intentar comprender un hecho social de manera holística se complica al dejar de lado que cada hecho posee componentes que de alguna u otra forma lo desencadenaron.
No se quiere dejar de lado al hecho de ver a un fenómeno social como un todo, se quiere descomponer dicho fenómenos a los elementos que lo constituyen para que, al entenderlos de manera individual, se los enlace nuevamente y se logre también comprender al fenómeno en sí, al fenómeno como un todo.


DESARROLLO
Primero, vamos a iniciar explicando qué es el reduccionismo. Para Klimovsky (1994) el reduccionismo podría explicarse al decir “intentemos reducir las disciplinas más complicadas o más misteriosas en sus fundamentos a aquellas en las cuales la ciencia ha tenido éxito, porque, tal vez,… podamos aspirar a aumentar una comprensión del universo que, de otra manera, no alcanzaríamos.” Y es esto, la teoría reduccionista se basa, de manera obvia, en la reducción de fenómenos complejos a sus componentes más básicos, desmenuza el conocimiento en sus elementos base, de manera que al comprender lo simple por medio de las leyes en las que se rige, se logre comprender al sistema complejo. Un ejemplo podría ser el descomponer los sistemas biológicos a sus componentes más pequeños hasta llegar a los átomos, siendo así que este sistema sea regido por leyes físico-químicas como la respiración celular o la comunicación entre neuronas. Pero cómo utilizar el reduccionismo dentro de una ciencia como la social, que no se basa en leyes de la física y que es complicada de comprender debido a la subjetividad.
            Con la existencia de fenómenos sociales, muchos psicólogos, sociólogos, etc., han concebido diversas explicaciones que si bien es cierto, no pueden ser aplicadas a todos los seres humanos del mundo, pueden ser aplicadas a personas parte de una misma población o ciudad con un mismo contexto histórico. Pues bien, todas estas explicaciones nacen de un ‘’por qué’’,  Noguera (s/f)  acerca de las explicaciones afirma que “tienen “flechas”, apuntan hacia lugares en los que podemos seguir preguntando “por qué”; reducir es descender exitosamente en esa cadena de “por qués”, haciendo así avanzar nuestro conocimiento hasta que, idealmente, todas las flechas explicativas converjan en una fuente común”. No es menester el querer reducir los fenómenos sociales a leyes físico-químicas, lo que se quiere plantear es la reducción de una explicación de un fenómeno social complejo a una explicación que desmenuce el fenómeno mencionado a sus componentes básicos. Ya sea que dichos componentes sean el contexto histórico, el tiempo en que se produjo, la situación económica de la población, entre otros.


INTRODUCCIÓN
El ser humano, en su búsqueda de la verdad, ha desarrollado un sinnúmero de teorías, métodos y sistemas que faciliten la adquisición y entendimiento del conocimiento. Y en este largo viaje de conocimiento que no acaba, Steven Nagel, al igual que otros científicos, apostó por el reduccionismo como vía para comprender a los fenómenos y así obtener nuevos conocimientos. Esta teoría facilita el descubrimiento y aprendizaje dentro de las ciencias exactas, biológicas, las ciencias que han sido etiquetadas como duras en la sociedad, pero muchos se preguntan qué hay de las ciencias sociales.
No es una sorpresa el decir que durante mucho tiempo ha existido un gran abismo entre las ciencias sociales (catalogadas como ciencias blandas) y las llamadas ciencias duras, un gran abismo llamado objetividad. Sin embargo, se entiende que dentro de las ciencias duras, que siempre deben ser objetivas, entra la subjetividad del investigador, estableciéndose así una mezcla. Entonces, una teoría aplicada a las ciencias naturales podría ser válida dentro de las ciencias sociales si se la aplica de manera correcta. Es por esto que quienes escriben este ensayo postulan que el reduccionismo puede jugar a favor de las ciencias humanas para una mejor comprensión de los fenómenos sociales.